Periodista en curso, amante de la fotografía y de los cachorros, hablo mucho y me río demasiado. No me junto con mujeres, prefiero los libros.
Es como El hilo rojo del destino.
“Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper”